Esperanza
- Laura Castaño Agudelo
- 10 ene 2019
- 1 Min. de lectura
Un degradé emocional;
protagonista el asar,
seguida la seriedad, alegría
indecisión y simpatía.
Destacando que la tranquilidad ha permanecido
pues aunque en mi templo anuncie que se ha ido
los asistentes con fe han vivido
demostrando que el poder espiritual
vale más que un simple ritual.
Y desde aquella demostración renacerá
aquel inconsolable deseo
de adquirir paz y tranquilidad
para poder olvidar
la cruel existencia de mi terrible debilidad.
Y reposo sobre la llamada
al alfa de la inmensidad
suplicando con intensidad
la ruta para arribar al omega de la más odiada,
inepta y decrépita realidad
a la que estoy sometida desde mi umbral.
Comentarios